¿Qué son los estilos de aprendizaje en un estudiante?
Inicialmente se debe resaltar que hay diversas formas de aprender, teniendo en cuenta por ejemplo la etapa de aprendizaje en la que se encuentra cada persona, el hemisferio del cerebro que tiene más desarrollado o los tipos de pensamiento que tenga, por lo tanto este tipo de elementos es lo que define el diferente estilo de aprendizaje que pueda tener una persona; específicamente en la enseñanza de las matemáticas es vital reconocer el estilo de los estudiantes, ya que esto permite identificar sus necesidades en el aula.
A continuación, se desarrollarán elementos esenciales al momento de abordar los estilos de aprendizaje en matemáticas
Inicialmente se indica que los estilos de aprendizaje surgieron bajo la premisa de que no todos aprendemos de la misma forma, como lo señalan Bedoya y Correa (2007) “los seres humanos no estamos programados genética, ni culturalmente para comprender el mundo de una sola manera” (Bedoya & Correa, 2007, pág. 2) adicionalmente hay elementos que afectan el proceso de cada persona, estos pueden ser ambientales, emotivos, sociológicos, físicos y psicológicos, teniendo en cuenta también ciertos aspectos como la herencia, las experiencias propias y las exigencias del entorno, de manera que las tendencias y estrategias que cada uno emplea para aprender.
Una de las formas de categorización de los estilos es el del cuestionario Honey-Alonso, se presenta en el siguiente mapa conceptual
Cada estudiante puede poseer más de un estilo, además los estilos varían dependiendo de lo que se quiera aprender.
Por último, es preciso indicar que las matemáticas tienen la flexibilidad que otras disciplinas no tienen para ofrecer diferentes visiones de un mismo ejercicio, procedimiento, teoría o conceptualización, pues, aunque casi siempre lo que se enseña tiene un resultado específico hay diferentes formas de llegar a estos, haciendo así que los estilos de aprendizaje cobren sentido.
En conclusión es realmente importante tener en cuenta los estilos de aprendizaje en el aula, dejando de lado los propios estilos de enseñanza, ya que estos tienden a encasillar a los docentes, se debe pensar que lo más importante es que el estudiante reconozca, identifique y emplee, los diferentes conceptos y procesos que se le enseñan, resaltando también que como profesores nuestra labor es facilitar ese aprendizaje, guiar a los estudiantes para que comprendan de la mejor manera sin necesidad de modificar los pensamientos o las visiones que tienen, sin embargo, aún hay mucho por hacer para lograr esto, pues también hace falta más apoyo de las directivas, brindando tiempo
Inicialmente se debe resaltar que hay diversas formas de aprender, teniendo en cuenta por ejemplo la etapa de aprendizaje en la que se encuentra cada persona, el hemisferio del cerebro que tiene más desarrollado o los tipos de pensamiento que tenga, por lo tanto este tipo de elementos es lo que define el diferente estilo de aprendizaje que pueda tener una persona; específicamente en la enseñanza de las matemáticas es vital reconocer el estilo de los estudiantes, ya que esto permite identificar sus necesidades en el aula.
A continuación, se desarrollarán elementos esenciales al momento de abordar los estilos de aprendizaje en matemáticas
Inicialmente se indica que los estilos de aprendizaje surgieron bajo la premisa de que no todos aprendemos de la misma forma, como lo señalan Bedoya y Correa (2007) “los seres humanos no estamos programados genética, ni culturalmente para comprender el mundo de una sola manera” (Bedoya & Correa, 2007, pág. 2) adicionalmente hay elementos que afectan el proceso de cada persona, estos pueden ser ambientales, emotivos, sociológicos, físicos y psicológicos, teniendo en cuenta también ciertos aspectos como la herencia, las experiencias propias y las exigencias del entorno, de manera que las tendencias y estrategias que cada uno emplea para aprender.
Una de las formas de categorización de los estilos es el del cuestionario Honey-Alonso, se presenta en el siguiente mapa conceptual
Cada estudiante puede poseer más de un estilo, además los estilos varían dependiendo de lo que se quiera aprender.
Por último, es preciso indicar que las matemáticas tienen la flexibilidad que otras disciplinas no tienen para ofrecer diferentes visiones de un mismo ejercicio, procedimiento, teoría o conceptualización, pues, aunque casi siempre lo que se enseña tiene un resultado específico hay diferentes formas de llegar a estos, haciendo así que los estilos de aprendizaje cobren sentido.
En conclusión es realmente importante tener en cuenta los estilos de aprendizaje en el aula, dejando de lado los propios estilos de enseñanza, ya que estos tienden a encasillar a los docentes, se debe pensar que lo más importante es que el estudiante reconozca, identifique y emplee, los diferentes conceptos y procesos que se le enseñan, resaltando también que como profesores nuestra labor es facilitar ese aprendizaje, guiar a los estudiantes para que comprendan de la mejor manera sin necesidad de modificar los pensamientos o las visiones que tienen, sin embargo, aún hay mucho por hacer para lograr esto, pues también hace falta más apoyo de las directivas, brindando tiempo

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